A partir de octubre de 2026 los alumnos de primaria y secundaria deberán guardar sus celulares durante toda la jornada escolar, según el acuerdo firmado por la Secretaría de Educación Pública y las autoridades educativas de las 32 entidades federativas.
La medida, adoptada por unanimidad en la Tercera Reunión Nacional Plenaria Extraordinaria del Consejo Nacional de Autoridades Educativas, establece una prohibición total del uso de teléfonos móviles durante las clases y el recreo en las escuelas de educación básica.
Para los estudiantes de preparatoria la regla será establecida por cada plantel educativo, mientras que en los niveles superiores, como las universidades, las instituciones conservarán su autonomía para definir sus propias normas de uso de dispositivos digitales.
El nuevo esquema entrará en vigor tras la publicación del acuerdo en el Diario Oficial de la Federación. Se prevé un período de 30 días hábiles para realizar asambleas informativas con madres, padres, tutores y docentes, con el objetivo de explicar las disposiciones y definir su aplicación en cada comunidad escolar. Las autoridades educativas estatales dispondrán de 180 días naturales para emitir o modificar las disposiciones jurídicas que integren las nuevas reglas en las escuelas públicas y privadas.
La decisión se basa en una encuesta nacional de 565,396 maestros y maestras, de la cual el 81 % consideró necesario contar con lineamientos que garanticen un uso seguro y pedagógico de las tecnologías. Entre los problemas identificados, el 40 % señaló que los celulares dificultan la atención de los alumnos, el 38 % indicó que interrumpen las actividades escolares y el 34 % observó que provocan el abandono de espacios de convivencia.
Desde agosto las autoridades de las 32 entidades han analizado el impacto de los dispositivos digitales en el entorno escolar. En Puebla, el secretario de Educación estatal, Manuel Viveros, explicó el 15 de septiembre que los teléfonos solo podrán usarse cuando sean requeridos para una actividad académica, calificando la medida como una regulación destinada a proteger la salud y el rendimiento de los estudiantes.
La presidenta Claudia Sheinbaum también manifestó que el objetivo es limitar el uso de los teléfonos no solo dentro del aula, sino también durante el recreo, donde los alumnos suelen sustituir las interacciones sociales por el tiempo frente al móvil.
La iniciativa forma parte de la estrategia “El ABC de las Emociones”, enfocada en la atención de la salud mental y el bienestar emocional de adolescentes y jóvenes en el sistema educativo.
Las imágenes fueron tomadas de: MTP Noticias Puebla.











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