El exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, obtuvo un amparo que abre la posibilidad de que continúe el proceso penal que enfrenta por el delito de tortura en agravio de la periodista Lydia Cacho Ribeiro bajo la medida de prisión domiciliaria. Sin embargo, hasta el momento no ha abandonado el penal federal del Altiplano, como se difundió en versiones extraoficiales.
De acuerdo con la resolución judicial, el exmandatario podría acceder nuevamente al beneficio de enfrentar el juicio desde un domicilio particular en la ciudad de Puebla, luego de que su defensa argumentó problemas de salud y su edad, superior a los 70 años.
Trascendió que, de concretarse el cambio de medida cautelar, Mario Marín permanecería en un inmueble ubicado en la colonia Xilotzingo, donde continuaría sujeto al proceso penal mientras se emite una sentencia definitiva. No obstante, la resolución aún puede ser impugnada por la representación legal de la víctima.
Horas después de que diversos medios informaran que el exgobernador había dejado el Centro Federal de Readaptación Social No. 1, conocido como el Altiplano o La Palma, la periodista Lydia Cacho desmintió esa versión.
A través de una historia publicada en su cuenta de Instagram, la autora de Los demonios del Edén aseguró que Mario Marín continúa recluido y pidió a los medios de comunicación verificar la información antes de difundirla.
«Es falso que hayan liberado al exgobernador Mario Marín. Sigue en La Palma. Ojo periodistas colegas. Cuidado con las mentiras», escribió la periodista.
Con este mensaje, Cacho aclaró que, aunque existe una resolución favorable para el exgobernador, ésta no significa que haya recuperado su libertad ni que el beneficio de la prisión domiciliaria se haya ejecutado.
Un proceso que sigue abierto
Mario Marín fue detenido el 3 de febrero de 2021 en Acapulco, Guerrero, por elementos de la Fiscalía General de la República (FGR), en cumplimiento de una orden de aprehensión por el presunto delito de tortura. Ese mismo día fue trasladado al penal del Altiplano, donde permanece sujeto a proceso.
La investigación deriva de la detención de Lydia Cacho en diciembre de 2005, luego de la publicación del libro Los demonios del Edén, en el que denunció una red de explotación sexual infantil presuntamente protegida por empresarios y funcionarios públicos.
De acuerdo con la FGR, el entonces gobernador de Puebla habría utilizado las instituciones del Estado para facilitar la detención y traslado de la periodista desde Cancún hasta Puebla como represalia por su trabajo periodístico. Durante ese recorrido, Cacho denunció haber sido víctima de tortura psicológica, amenazas y violencia con connotación sexual.
El caso alcanzó relevancia nacional en 2006, cuando se difundieron grabaciones telefónicas atribuidas a una conversación entre Mario Marín y el empresario Kamel Nacif Borge. En los audios, Nacif agradecía al entonces gobernador por la detención de la periodista y lo llamó «mi góber precioso», sobrenombre con el que desde entonces se identifica públicamente al exmandatario.
Antecedentes del caso
En agosto de 2024, una jueza federal ya había concedido a Mario Marín el beneficio de la prisión domiciliaria. Sin embargo, esa medida fue revocada semanas después por un tribunal federal, tras una impugnación presentada por la Fiscalía General de la República y la asesoría jurídica de Lydia Cacho, por lo que el exgobernador fue reingresado al penal del Altiplano.
Ahora, un nuevo amparo vuelve a abrir la posibilidad de modificar la medida cautelar; sin embargo, la decisión todavía deberá seguir su curso legal y podrá ser combatida por la parte acusadora.
Hasta el momento, Mario Marín no ha sido exonerado ni existe una sentencia definitiva sobre el proceso que enfrenta por el presunto delito de tortura, mientras que la periodista Lydia Cacho sostiene que el exgobernador continúa recluido en el penal del Altiplano y que la información sobre una supuesta liberación es falsa.
Por: Erick Flores García










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